
Antes de ayer me fui a dar una vuelta en bici por Barcelona. Volvía hacía mi casa, por el Paseo Sant Joan, y vi que en el siguiente semafora estaban 2 urbanos, y como esta prohibido ir en bici escuchando musica me quité los cascos mientras pedaleaba y los guardé en el bolsillo.
Pero al sentarme se me partío el tornillo que une el sillí con el tubo, perdí el equilibrio y de milagro conseguí no caerme, aunque la bici se fue a tomar por culo y acabo a 3 metros más adelante.
Menos mal que iba por la acera y no por el carril bici, porque sino fijo que me pilla un coche.
La putada fue volver a subir hasta Gracia con la bici en una mano y el sillín en la otra. Vaya panorama.
Menos mal que la bici es nueva y está en garantia todavía, lo malo es que hasta el lunes que viene la tienda donde la compré está cerrada, así que me toca volver a usar el bus.
Marti, ya sabes porque me cago en la puta bici ahora.

