El viernes por la noche me fui a tomar algo por el Born, y volví a casa andando subiendo por la Rambla. Eran las 2h30-3h00 de la mañana. La verdad es que quedé asqueado, y se me pasaron las ganas de volver a repetir la experiencia.
El suplicio empezó en la Calle Ferran, donde hay un montón de bares ingleses e irlandeses, y tienes que ir esquivando a los guiris borrachos como cubas. Luego en la Rambla te encuentras a las prostitutas, que te acosan, te tiran del brazo y casi te violan allí mismo. Entre prostituta y prostitua te vienen los lateros que te meten las latas por la nariz. Y esto no acaba hasta llegar a Paseo de Gracia.
Por favor señores lateros y señoras prostitutas, vendan sus servicios pero no nos agobien.
domingo, 26 de agosto de 2007
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